Con la entrada de la formación del alumnado de 1º a la empresa, ha sido un mes de cambios. Como siempre, recta final del curso, el cierre de los PIIAFP, la EOI y, por supuesto, hay que dedicarle tiempo a la familia, amigos y a uno mismo.
Lo de la periodicidad mensual está difícil este curso. Casi tenía la entrada para el día 1, las ideas escritas y algo del ocio, pero entre unas cosas y otras no sacaba tiempo para cerrarla, así que aquí estamos, casi a mitad de mes y a las puertas de las vacaciones.
Marzo ha sido un mes agridulce...Sin entrar en detalles, a modo de reflexión, qué importante es que haya un buen clima de centro, con una comunicación abierta entre toda la comunidad y se escuchen las opiniones de todos. Hay momentos en la vida en los que te planteas si todo el esfuerzo vale la pena, y por suerte, tener buenos compañeros y amigos son imprescindible para no tirar la toalla.
Febrero siempre es un mes corto, pero que da para mucho. Tras la vuelta de navidad, cogemos la velocidad de crucero, y las rutinas ayudan a la productividad...
Respecto a la EOI y el C2 de Valenciano, llegan buenas noticias. Este mes hice los exámenes parciales, y todo va bien. Un 8 de media y con muy buenas sensaciones... Ya me he matriculado en las pruebas de certificación de mediados de mayo. Probablemente sea el objetivo número 1 de este curso, y pinta bien.
A modo de cierre anual, un pequeño resumen de lo mejor a nivel de ocio de este 2024.
Si me habéis ido leyendo, ha sido un año donde he trabajado más de lo que me hubiera gustado, y le he dedicado mucho menos tiempo al ocio y al deporte que otros años, pero bueno, estamos en ello.
Fin de la primera evaluación. El primer trimestre suele ser el más duro. Por lo que dura, por el hecho de afrontar nuevos módulos profesionales. Nuevo alumnado. Nuevos proyectos.
Los primeros días de vacaciones sirven para recuperar ritmos de sueño y vida más sanos. Menos preocupaciones, menos madrugones y algo de tiempo para parar, pensar, reflexionar y organizar las ideas. Y que mejor que dejarlo por escrito.
Si pensaba que septiembre había empezado con un ritmo alto, este mes y medio de octubre y noviembre me están llevando al límite.
En ocasiones siento que soy un malabarista, que con tres pelotas parece que tiene cierta destreza. Pero cuando pasamos de 3 a 5, sabes que tarde o temprano, alguna caerá.
Septiembre siempre será sinónimo de un nuevo inicio. En el ámbito educativo, el 31 de agosto es Nochevieja y al día siguiente comienza el curso académico. Como siempre, empezamos con ilusión.
Si resumo en qué va a consistir el curso 24-25, podría decir que:
Vuelvo a impartir completamente un grupo presencial, con un módulo que ya domino, pero en el cual quiero innovar tanto metodológicamente como tecnológicamente.
Arrancamos dos PIIAFP del MEC, uno siendo líderes (el proyecto Lara), y en otro, colaborando (el proyecto de Hidrógeno Verde)
Compagino el trabajo con la EOI, en el 2º curso de C2 de valenciano.
El mes pasado ya os conté todos los avances de Lara, y el mes comenzó con la confirmación del MEC de que nos aprueban el proyecto para un par de cursos más, así que llevaremos Lara a Sevilla y Mérida.
Pico y pala, paso a paso, sin prisa pero sin pausa... cualquiera de las locuciones y expresiones de nuestro día a día que implican centrarse en el hoy, realizar una tarea y al acabar, comenzar con la siguiente... El problema es que más que una tarea, solemos realizar varias a la vez.