Parece un tópico más, pero el descanso es necesario, para el cuerpo y la mente. Y no hay mejor manera de recuperarse que viajar, conocer nuevos sitios y culturas, pasar tiempo con la gente querida y reducir revoluciones.
Este verano, entre unas cosas y otras, no habré estado en el apartamento de la playa más de 5 días seguidos. Y por un lado, muy bien, no nos hemos aburrido nada (cosa que sí que pasó el verano pasado). Pero el hecho de no haber parado (que no quiero que parezca que me estoy quejando) ha supuesto ciclos inestables de sueño, mucha comida fuera de casa y falta de ocio videojuerguil :)
Desde mediados de abril no pasaba por aquí, y ya estamos en julio. Seguimos echando mucho de menos a Flash, pero la vida sigue.
Educación pública y de calidad
A nivel laboral, el IES ha estado combativo. Si el año pasado por estas fechas os contaba que cambiábamos de jefe de estudios, este año también. Y mira, me alegro, porque el centro necesitaba un cambio tras dos años de un clima muy mejorable. Dos años de un intento de liderazgo impositivo que no funciona ni funcionará nunca. Ni proyectos curriculares de ciclo formativo, ni formación en empresa dual real, ni tantas cosas que siguen en el aire... parece que los documentos son más importantes que las personas. Los últimos meses han sido de una desidia que no tiene nombre. Y para colmo, nos recortan dos ciclos formativos, un DAW y un SMR menos. Si ya era complicada la desiderata (el curso pasado la tuvimos que hacer en dos veces...), este año pintaba a un auténtico caos.
Los días previos, varios "compañeros" embarrando el proceso, con mucha demagogia e intereses personales. Luego, la verdad, fue muy bien. Se nota el cambio de jefe de familia, mucho más organizado. Y los que tanto ruido hacían, como quedaron contentos con su "horario", pues parece que no era para tanto. Este año repito módulos... IABD y Base de Datos, ¿por última vez? No lo sé, pero me da que sí. Algún día tendré que dejar IABD. Como nos han quitado dos ciclos, la rueda se complica. Además, compañeros que antes solo venían de mañana, ahora irán a la tarde, y quién sabe, ahora igual en algún momento quieren dar IA. Invitados están.
Aprovechando las vacaciones de Pascua, cerramos la segunda evaluación y recapitulamos este inicio de año que ha sido un poco locura, en el buen sentido de la palabra, con muchos proyectos y formación.
El año pasado ya dije que febrero era un mes que, pese a sus cuatro semanas, suele ser uno de los más productivos del año. Y sí, así ha sido. Tanto que se ha juntado con marzo, y hasta el puente de San José no he parado. Así que aquí estamos, aprovechando un día festivo para poner al día el blog.
Venga, vamos a ello. Antes de entrar en materia, un comentario sobre la EOI. Superado el primer parcial del C1 de inglés... Todo más que aprobado y en el camino correcto. Pese a faltar a algunas clases estos dos meses por todos los eventos que os contaré ahora, sigo a full y con ganas de seguir aprendiendo. Cada día, en clase, puede que anote más de una treintena de palabras o expresiones nuevas que debería saber, y eso es un chute de motivación brutal. Además, el hecho de que el nivel sea tan alto, hace que cada clase sea un reto, y eso me encanta.
Tras las vacaciones navideñas, volvemos a la carga, con un 2026 que pinta intenso. Este mes voy a intentar ser más breve, que últimamente me enrollo mucho y tardo más de dos tardes en escribir la entrada.
Así pues, resumen express de este mes que ya ha pasado.
Fin de la primera evaluación. Hace algo más de un mes yo era un hombre en el desierto. Caminando bajo el sol buscando agua y sombra...
Bendito oasis
A veces iba solo y en otras algún compañero estaba conmigo. Las evaluaciones son esas dunas que hay que subir, con esfuerzo y sin pausa. Corregir, evaluar, reflexionar. Después de la duna, otra llanura llena de arena. Necesito agua. Y sí, un oasis en el horizonte. ¿Será real? ¿Llegarán las vacaciones?
Con cada paso, parecía que estaban más lejos. ¿Eran imaginarias? Por suerte, llegó el día 22 y todo se vuelve de color y alegría. Bueno, no nos pasemos. Tampoco estamos tan mal trabajando. ¿O sí? Es muy Mr Wonderful decir que trabajas en lo que te gusta. Pero, realmente, si no te pagasen, ¿irías a trabajar? Igual no te gusta tanto el trabajo. Yo iría a almorzar ;)
Acompañadme en esta reflexión, siguiendo con un pequeño resumen de las últimas semanas y finalmente una recapitulación de este 2025 que ya acaba.
Han sido sólo 6 semanas, pero han dado para mucho. Cumpleaños de por medio, hace solo un par de semanas que hemos guardado los pantalones cortos y ya he cogido el primer resfriado de la temporada. Si la entrada al blog no llega en fechas, es que el trabajo, por momentos, me ha superado. Y es que, como dice el título, ha sido una auténtica montaña rusa.
Últimos coletazos del verano, el calor deja paso a temperaturas más amigables, cambiamos la anarquía por horarios más rutinarios y el curso toma velocidad.
Como reflexión de este mes: nada cambia, todo es diferente. El trabajo sigue siendo el mismo, mismos módulos y proyectos, pero cambian el alumnado, algunos compañeros y los objetivos personales. Veremos las dinámicas de centro y del departamento. Todo esto hace que todo sea diferente. ¿Esto es bueno o malo? Depende de cómo lo enfoquemos nosotros.
Dicho esto, arrancamos cumpliendo algunas de las cosas que había comentado en el post anterior, estoy yendo al gimnasio, he comenzado la EOI, y sigo con la lectura. Vamos por partes.
¿Y si os digo que he llegado a aburrirme de las vacaciones? Mucha playa, mucha siesta, pero demasiado calor. El verano que viene tengo que buscar algo que me saque del aire acondicionado :)
Agosto ha servido para reencontrarme con el sueño y despertarme (ojo a la locura) a las 9 de la mañana. El hombro ha seguido dándome problemas (mucho más del que pensaba y esperaba) todo el verano, y al final, acababa levantándome por el dolor. Dicho esto, me he notado mucho más relajado.
Las primeras semanas de vacaciones, al menos en mi caso, son graduales. La cabeza sigue en el trabajo; el cuerpo, en cambio, sólo me pide descanso. Poco a poco, el cambio de horario, los paseos nocturnos, alguna caña a deshora y la música en directo me llenan el corazón y el cuerpo de sangre nueva.
Los más viejunos recordaréis la típica notificación del antivirus de turno que decía "La base de datos de virus ha sido actualizada". Pues en eso estoy, actualizando mi base de datos, actualizando mi sistema.
En la entrada anterior reflexionaba sobre el curso, así que en esta me centraré en el futuro. Pero antes, un cuña publicitaria relativa al blog.
Las últimas semanas de Junio siempre son el principio del fin. Es un concepto que me gusta mucho. Todo tiene un inicio y un final. En un centro educativo, cada curso es volver a comenzar. Pero en la vida, los límites no están tan claros.
He visto cosas que no creeríais
¿Cuándo uno deja de ser joven y se convierte en un señor mayor? Hay un momento en el que montar en una montaña rusa deja de emocionarnos. ¿Cuándo sucede? Quién sabe. ¿Y cuál es el instante en el que una persona que pensabas que era buena deja de serlo y nos decepciona completamente? Si hablamos del amor, ya nos metemos en arenas movedizas.
La vida está llena de ciclos, de iteraciones, personas que van y vuelven, y otras que se van y se perderán en el tiempo, como lágrimas en la lluvia. Luego quedan las que siempre están ahí. Estas son las que hay que cuidar.
Lo bueno de los finales es que luego hay nuevos principios. Nuevos retos. Nuevas personas.
Hoy estoy sentimental y tengo tiempo, así que, preparaos que esta vez no escatimo en palabras.
Con la entrada de la formación del alumnado de 1º a la empresa, ha sido un mes de cambios. Como siempre, recta final del curso, el cierre de los PIIAFP, la EOI y, por supuesto, hay que dedicarle tiempo a la familia, amigos y a uno mismo.